Con información de El Nacional

La Casa Blanca reafirmó su compromiso de mantener la ofensiva militar contra el narcoterrorismo en el Caribe, a pesar de las crecientes tensiones que han generado estas operaciones a nivel internacional.

La secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, declaró que la estrategia continuará bajo la directriz del presidente Donald Trump, quien «ha dejado en claro que no va a permitir que los terroristas traigan ilegales que matan a ciudadanos estadounidenses».

Leavitt no comentó directamente sobre el reporte de que Reino Unido suspendió el intercambio de inteligencia con Washington en protesta por los ataques recientes, limitándose a decir que no se pronuncian sobre «asuntos confidenciales».

Paralelamente, el Departamento de Justicia defendió la legalidad de las acciones militares, afirmando que fueron ordenadas «de acuerdo con las leyes de conflicto armado» y son órdenes legales.

El despliegue forma parte de una campaña intensificada, que ha dejado al menos 76 muertos en las últimas semanas.