Con información del Diario las Américas.
En una movida estratégica para blindar la seguridad del hemisferio, representantes de Estados Unidos y diversas naciones de América Latina y el Caribe suscribieron este jueves la Declaración de Seguridad Conjunta.
El acto tuvo lugar en la sede del Comando Sur, ubicada en la ciudad de Doral, donde se estableció un compromiso formal para intensificar la lucha contra las organizaciones criminales transnacionales bajo una nueva visión de cooperación militar y policial.
El documento, impulsado por el Departamento de Guerra de EE. UU., clasifica formalmente a los cárteles del narcotráfico como organizaciones terroristas, otorgando nuevas facultades operativas para su desmantelamiento.
Durante la cumbre en Doral, se enfatizó que esta nueva doctrina, denominada «Greater North America», busca proteger infraestructuras críticas desde Groenlandia hasta Panamá, neutralizando amenazas antes de que alcancen las fronteras nacionales.
Altos mandos militares y asesores de seguridad nacional destacaron que la negligencia de años anteriores ha permitido la expansión de grupos como el «Tren de Aragua», afectando la estabilidad regional. La nueva estrategia de «disuasión anticipada» prevé un incremento en el intercambio de inteligencia y la ejecución de ejercicios militares conjuntos, como la Operation Southern Spear, para recuperar el control de territorios vulnerados por el crimen organizado.
Al cierre del evento, las autoridades estadounidenses subrayaron que la seguridad fronteriza es ahora la prioridad máxima, advirtiendo que, si bien se busca el trabajo multilateral, Washington mantiene la disposición de actuar de forma unilateral para garantizar la protección de sus ciudadanos y aliados.

