Con información de EFE.

Cientos de trabajadores federales de diversas agencias vinculadas al Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU. (HHS), desde puestos de alta dirección a médicos, empezaron a recibir notificaciones de despido este martes, informaron medios estadounidenses.

La medida forma parte de la política de reestructuración del Departamento de Salud que el responsable de esta cartera, el secretario Robert F. Kennedy Jr., anunció la semana pasada y con la que se pretende eliminar un total de 10.000 empleos.

 

Algunos empleados se enteraron de su despido al llegar al trabajo y constatar que sus acreditaciones para pasar los habituales tornos o controles de seguridad habían sido desactivadas.

El viernes pasado ya se filtró parte del desglose de los 10.000 empleos que se pretenden destruir: 3.500 puestos en la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA); 2.400 en los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC); 1.200 empleos en los Institutos Nacionales de Salud (NIH); y 300 en los Centros de Servicios para los planes médicos Medicare y Medicaid.

De hecho, a los funcionarios responsables de los CDC se les dijo entonces que sus oficinas cerraban.

Se prevé que los despidos reduzcan el HHS a 62.000 puestos, con lo que se elimina casi una cuarta parte de su personal mediante estos 10.000 despidos y otros 10.000 trabajadores que ya habrían aceptado ofertas de jubilación anticipada y desvinculación voluntaria.