Con información del Diario las Américas.
El joven cubano Erik Ventura-Castro, de 24 años y residente de Hialeah, fue sentenciado a 30 meses de prisión federal por participar en una red internacional de tráfico de migrantes. El acusado se convirtió en el primero de 12 implicados en recibir condena penal por una operación que movió más de 18 millones de dólares.
De acuerdo con las investigaciones federales, la organización cobraba entre $1.500 y $40.000 por trasladar a ciudadanos cubanos hacia EE. UU. a través de terceros países. Para concretar el ingreso, la red tramitaba solicitudes fraudulentas en el Sistema Electrónico para la Autorización de Viaje (ESTA) declarando falsamente ciudadanías europeas.
Ventura-Castro admitió haber realizado más de 40 pagos electrónicos fraudulentos y transferido más de $97.000 a cuentas en Colombia, México y las Islas Caimán. La empresa utilizada por los acusados presentaba además peticiones de asilo estandarizadas sin la autorización de los clientes.
El Departamento de Justicia reveló que la red utilizó aplicaciones de pago rápido para canalizar más de $7 millones de dólares y financió vuelos comerciales y privados. Otros cinco involucrados se han declarado culpables y esperan sentencia judicial.
