Con información de CNN.

La localidad de San Cristóbal, en la provincia de Santa Fe, se encuentra bajo duelo tras un trágico incidente donde un estudiante de 15 años mató a tiros a un compañero de 13 años dentro de una escuela secundaria.

El agresor ingresó al establecimiento con una escopeta y efectuó múltiples disparos antes de ser neutralizado por una persona presente en el lugar que logró quitarle el arma.

El ministro de Justicia provincial, Pablo Cococcioni, aclaró que, bajo la legislación vigente, el autor del crimen es un «menor no punible». Aunque el Congreso argentino aprobó recientemente una reforma para bajar la edad de imputabilidad a los 14 años, dicha ley no entrará en vigor sino hasta septiembre de 2026, lo que limita las acciones penales contra el adolescente.

El ataque dejó además a otros dos estudiantes heridos por perdigones, aunque se encuentran fuera de peligro. El gobernador Maximiliano Pullaro lamentó el hecho, destacando su naturaleza excepcional en el país, y ordenó la suspensión de clases en todos los niveles para avanzar con la investigación y brindar contención psicológica a la pequeña comunidad de 14.000 habitantes.

Este suceso ha reavivado el debate nacional sobre la seguridad escolar y la responsabilidad penal juvenil. El antecedente más cercano de este tipo en Argentina se remonta a 2004, por lo que las autoridades trabajan intensamente para esclarecer cómo el joven obtuvo el arma y activar los protocolos de asistencia para las familias afectadas por esta tragedia.