Con información del Diario las América.
Una orden del Departamento de Transporte de Florida (FDOT) para eliminar todos los cruces peatonales con los colores del arcoíris y otras obras de arte callejero ha desatado una fuerte controversia en todo el estado.
La directiva exige la eliminación de este tipo de arte antes de septiembre, bajo la amenaza de retirar fondos estatales a las ciudades que no cumplan.
La polémica se intensificó cuando equipos estatales pintaron de negro el cruce peatonal del memorial en honor a las 49 víctimas del tiroteo en la discoteca Pulse en Orlando, sin previo aviso a las autoridades de la ciudad.
El gobernador de Florida, Ron DeSantis, ha defendido la medida como una forma de garantizar la seguridad vial y evitar el uso político de las carreteras, mientras que críticos la consideran un acto discriminatorio. Activistas y residentes han respondido repintando el cruce con tiza, en un acto de resistencia comunitaria.
Varias ciudades, incluyendo St. Petersburg y Tampa, han acatado la orden. Sin embargo, al menos nueve municipios, incluyendo Fort Lauderdale, Key West, Delray Beach, y Miami Beach, se han resistido y han solicitado apelaciones administrativas.
El alcalde de Orlando, Buddy Dyer, condenó la acción del estado como «un acto político cruel», y organizaciones como Equality Florida lo han calificado como «un abuso cobarde de poder».

