Con información de EFE.
El Gobierno de Cuba solicitó formalmente una sesión especial ante la Asamblea General de la ONU para abordar el impacto del bloqueo de Estados Unidos. La reunión extraordinaria se celebrará en Nueva York el próximo 7 de julio con el objetivo central de denunciar la asfixia económica y comercial que sufre la isla caribeña.
El ministro de Relaciones Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, detalló que la agenda se concentrará en denunciar el cerco energético impuesto por Washington desde enero. Según el canciller, este bloqueo petrolero ha paralizado casi por completo la economía del país, provocando masivos apagones y graves carencias para la población.
El diplomático cubano defendió la soberanía de su nación insistiendo en que Cuba no representa una amenaza para la estabilidad regional, sino que el verdadero peligro son las sanciones de Washington. Asimismo, denunció presuntos intentos de coacción por parte del gobierno estadounidense para intentar frenar la realización de la sesión general.
El canciller manifestó su plena confianza en recibir un respaldo mayoritario de la comunidad internacional en Nueva York. Además, recordó que el próximo 27 de octubre se realizará la votación tradicional de la resolución contra el embargo estadounidense, mecanismo que históricamente cuenta con un apoyo casi unánime en el foro global.
