Con información de EFE.

La llegada de ayuda humanitaria desde México, Rusia y Chile ha brindado un respiro temporal a Cuba, que enfrenta una crisis energética sin precedentes tras el corte de suministros de crudo por parte de Estados Unidos.

Este jueves, dos buques de la Armada de México arribaron a La Habana con más de 800 toneladas de víveres e insumos de higiene, gesto que fue profundamente agradecido por el presidente Miguel Díaz-Canel.

Por su parte, Rusia anunció el envío inminente de petróleo para paliar los apagones de hasta 20 horas que afectan a la isla, operando a través de rutas que buscan eludir las sanciones y amenazas arancelarias de la administración Trump.

La situación en la isla es crítica, con servicios básicos como salud y transporte operando a niveles mínimos y el racionamiento severo de combustible.

Mientras aliados tradicionales como China han comprometido asistencia financiera y cargamentos de arroz, organismos internacionales y relatores de la ONU han calificado las medidas punitivas de Estados Unidos como un «castigo colectivo» ilegal contra la población civil. A pesar de la presión, Washington ha canalizado pequeñas partidas de ayuda para damnificados por huracanes a través de ONGs, condicionando la entrega a que no haya intermediación gubernamental.