Con información Boston Herald

La cumbre del G20 en Sudáfrica finalizó este domingo en medio de una controversia diplomática sin precedentes: la ausencia de la delegación de Estados Unidos.

El gobierno de Donald Trump decidió boicotear el encuentro alegando desacuerdos con la política interna sudafricana respecto a la minoría afrikáner y la agenda del evento centrada en el cambio climático y la desigualdad.

El presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, clausuró el evento golpeando el mazo ceremonial, el cual debía ser entregado a EE.UU. como próximo presidente del bloque. Sin embargo, ante la falta de funcionarios estadounidenses acreditados para recibirlo, la entrega simbólica quedó en suspenso.

A pesar del boicot, apoyado también por Argentina, las otras naciones miembros lograron emitir una declaración conjunta enfocada en las prioridades del Sur Global, aunque analistas señalan que la ausencia de la mayor economía del mundo debilita la capacidad del bloque para resolver crisis geopolíticas actuales.