Con información de EFE.

Martín Aníbal Domínguez, integrante del equipo de seguridad de Diego Armando Maradona, declaró en el juicio oral por la muerte del astro argentino e incriminó directamente al médico de cabecera Leopoldo Luque.

El testigo afirmó ante el tribunal de San Isidro que el neurocirujano evitaba acudir a la vivienda para atender al paciente, a pesar de las reiteradas advertencias que se le enviaron sobre un cuadro severo de retención de líquidos e hinchazón generalizada.

Registros de mensajería mostraron que Luque solo visitó la residencia en cuatro oportunidades durante los 14 días que precedieron al fallecimiento del exfutbolista. La autopsia confirmó que la muerte obedeció a un edema agudo de pulmón secundario a una insuficiencia cardíaca.

El proceso judicial juzga a ocho profesionales de la salud por el delito de homicidio simple con dolo eventual, buscando determinar las omisiones y responsabilidades médicas en el tratamiento domiciliario prestado al ídolo deportivo.