Con información de DW.
Una tragedia ferroviaria sacudió al sur de España la tarde de este domingo, dejando un saldo provisional de 39 muertos y más de 120 heridos. El siniestro ocurrió en la localidad de Adamuz, cuando los últimos vagones de un tren de la compañía Iryo (ruta Málaga-Madrid) descarrilaron e invadieron la vía contraria, impactando a un convoy Alvia que viajaba hacia Huelva.
El impacto provocó que dos vagones del Alvia fueran proyectados hacia un terraplén de cuatro metros. El ministro de Transportes, Óscar Puente, calificó el accidente de «tremendamente extraño», destacando que ocurrió en un tramo recto con vías renovadas en 2025 y trenes modernos.
El presidente Pedro Sánchez se trasladará este lunes a la zona cero para supervisar las labores de emergencia, mientras las autoridades advierten que la cifra de víctimas podría aumentar.

