Con información de DW.

La familia de uno de los 231 fallecidos en el desastre de la discoteca que se desplomó en República Dominicana pidió a la fiscalía que impute por homicidio involuntario a los dueños del establecimiento, así como a las autoridades por omisión en los daños que llevaron al colapso de esta estructura.

El documento indicó que «resulta inequívoco que hay méritos probatorios suficientes para sindicarle» a la familia propietaria del club Jet Set este delito.

«El Estado dominicano puede ser demandado por responsabilidad civil, tanto por hechos ilícitos cometidos por sus agentes como por omisiones en el cumplimiento de sus deberes legales», añadió el texto.

La demanda fue incoada por la familia del primer teniente de la Policía Nacional Virgilio Cruz y es la primera que se sabe que ha sido presentada ante el Ministerio Público (Fiscalía).

El oficial murió en la madrugada del día 8 al derrumbarse el techo de la discoteca sobre cientos de personas cuando actuaba el merenguero Rubby Pérez, también fallecido en el siniestro.

La acción legal se dirige contra el empresario Antonio Espaillat López, su madre Ana Grecia López y la compañía Inversiones E y L, propietarios de la discoteca.

Espaillat, gerente de la discoteca Jet Set, dijo este martes estar a «entera disposición» de la justicia tras conocer la acusación.

Con «el más alto sentido de respeto institucional y humano, nos dirigimos a usted en nombre de la entidad jurídica (…) propietaria del Jet Set, con el propósito de manifestar (…) nuestra entera disposición de colaborar» con la justicia en el marco de su investigación de los hechos, escribió Espaillat, en un texto dirigido a la Fiscalía.

La Procuraduría General de la República (Fiscalía) ha abierto una investigación sobre lo ocurrido, unos hechos que también analiza a nivel técnico la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (Onesvie).