Con información de EFE.

La cifra de personas fallecidas bajo custodia del Estado en las cárceles de El Salvador se elevó a 547 víctimas. La preocupante cifra oficial fue revelada mediante un informe de la organización no gubernamental Socorro Jurídico Humanitario (SJH), en el marco del polémico régimen de excepción vigente en la nación centroamericana desde marzo de 2022.

La asociación de asistencia legal calificó la situación como una profunda crisis de derechos humanos, alertando sobre los niveles de impunidad en los centros penales. La organización denunció de forma alarmante que el 94 por ciento de los fallecidos no poseía nexos con pandillas ni tenía perfiles delictivos, muriendo en prisión sin haber sido vencidos en un juicio.

Las investigaciones de derechos humanos señalan que la violencia física intramuros constituye la principal causa de decesos, representando el 32 por ciento de los casos registrados. Las muertes se concentran en las hacinadas prisiones del país donde permanecen recluidos más de 92,000 salvadoreños sin condena firme, bajo un estricto bloqueo de información oficial.

Hasta el momento, la administración del presidente Nayib Bukele ha evitado pronunciarse o emitir reacciones ante las graves denuncias de los colectivos humanitarios. No obstante, a pesar de los constantes llamados internacionales para poner fin a la suspensión de garantías constitucionales, la medida contra las maras sigue vigente y cuenta con el respaldo de cerca del 85 por ciento de la población.