Con información del Diario las Américas. El Departamento de Estado de Estados Unidos publicó un informe especial donde acusa al régimen de Cuba de ejecutar una red de espionaje e infiltración durante casi siete décadas. El documento señala que La Habana impulsó operaciones sistemáticas para penetrar instituciones públicas estadounidenses y respaldar movimientos radicales en la región. Según el reporte diplomático, ante la falta de capacidad militar convencional, el gobierno cubano desarrolló un modelo de guerra de desgaste basado en el sabotaje y la inteligencia. Las investigaciones afirman que agentes de la isla lograron posicionarse en esferas gubernamentales estratégicas a lo largo de varias generaciones. La divulgación del informe coincide con la postura de mayor firmeza adoptada por la Casa Blanca hacia la isla en medio de su severa crisis económica, desabastecimiento e incremento del flujo migratorio. El documento busca sustentar futuras decisiones gubernamentales en materia de seguridad nacional y política exterior. Aunque el pronunciamiento no incluye sanciones inmediatas adicionales, la administración estadounidense reiteró su respaldo a los movimientos de oposición y derechos humanos. Funcionarios norteamericanos insistieron en mantener la presión diplomática sobre las autoridades de la isla.