Con información del Diario las Américas.
El gobernador Ron DeSantis anunció que los legisladores de Florida deberán regresar a Tallahassee a mediados de abril para una sesión especial, con el objetivo único de aprobar el presupuesto del estado.
La medida surge tras el cierre de la sesión ordinaria sin un consenso entre la Cámara de Representantes y el Senado, quienes mantienen una diferencia financiera de aproximadamente 1.400 millones de dólares en sus respectivas propuestas.
El principal punto de discordia reside en el monto total del gasto público y en las llamadas «listas adicionales» de proyectos del Senado que la Cámara rechaza. Mientras el Senado propone un presupuesto de 115 mil millones de dólares, la Cámara baja busca limitarlo a 113.6 mil millones.
DeSantis instó a los legisladores a agilizar el proceso, señalando que la negociación no debe ser compleja y debe resolverse antes del verano.
Dentro de las prioridades del gobernador que se encuentran bajo debate destacan el financiamiento para la restauración de los Everglades y el fortalecimiento de la Florida State Guard.
DeSantis criticó duramente la intención de la Cámara de recortar fondos para proyectos ambientales clave, calificando la recuperación de los humedales como la iniciativa ecológica más relevante en la historia del país, por lo que exige mantener los recursos actuales.
Además del presupuesto, la sesión especial podría abordar temas de alta sensibilidad política como la redistribución de distritos y la posible eliminación del impuesto a la propiedad para viviendas principales (homestead).
El mandatario enfatizó que el crecimiento de la recaudación inmobiliaria local ha sido excesivo en los últimos años, y busca que los votantes tengan la oportunidad de decidir sobre este alivio fiscal en las próximas elecciones.

