Con información de El Nuevo Herald.
El gobernador de Florida, Ron DeSantis, rompió el silencio sobre su futuro político en una reciente entrevista, sugiriendo que una nueva carrera por la Casa Blanca es una posibilidad abierta. Al ser cuestionado sobre si volvería a postularse a la presidencia, el mandatario respondió con un «ya veremos», dejando la puerta abierta para el próximo ciclo electoral. DeSantis, quien concluirá su mandato en Florida el próximo año, atribuyó su derrota previa no a una falta de mensaje, sino a la «abrumadora popularidad» de Donald Trump en ese momento.
Durante la conversación, DeSantis defendió su desempeño en los caucuses de Iowa de 2024, asegurando que, de no haber competido contra Trump, habría captado al menos al 90 % de los votantes conservadores.
El gobernador argumentó que su gestión en Florida ha servido como un modelo de éxito para los principios republicanos, especialmente tras su decisión de reabrir el estado durante la pandemia, lo que consolidó su imagen como un líder combativo frente a las políticas liberales.
Analistas políticos señalan que el «giro conservador» de Florida bajo el mando de DeSantis ha sido extraordinario, logrando una ventaja de casi 1.5 millones de votantes registrados por encima de los demócratas. Este cambio demográfico y político es visto por el gobernador como una validación de su estrategia de gobierno, la cual ha priorizado la derrota de iniciativas ciudadanas como la legalización de la marihuana recreativa y la revocación de las restricciones al aborto.
Pese a que su primera campaña presidencial terminó antes de las primarias de Nuevo Hampshire, DeSantis mantiene la convicción de que su éxito en Florida es replicable a nivel nacional. El mandatario insistió en que los votantes republicanos buscan un perfil puramente conservador y que, aunque el «momento no fue propicio» en 2024, su proyecto político sigue vigente. La expectativa ahora se centra en sus movimientos tras dejar la gobernación de Tallahassee.

