Con información de Infobae.

La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció este lunes el nombramiento del general Vladimir Padrino López como nuevo ministro del Poder Popular para la Agricultura Productiva y Tierras.

El militar de 62 años sustituye a Julio León Heredia, quien desempeñaba el cargo desde febrero de 2025. Este movimiento se produce apenas 26 días después de que Padrino López fuera destituido de la cartera de Defensa, posición que lideró durante más de una década y desde la cual fue una figura central en el sostenimiento del aparato estatal.

El regreso de Padrino López al gabinete ejecutivo ocurre en un contexto de alta sensibilidad internacional, dado que el general figura en la lista de los más buscados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos. Washington mantiene una recompensa de 15 millones de dólares por información que facilite su captura, bajo acusaciones de conspiración para distribuir cocaína mediante el uso del espacio aéreo venezolano.

Según las investigaciones de la DEA iniciadas en 2014, Padrino habría facilitado el tráfico de drogas a cambio de tarifas que superaban los 60,000 dólares por vuelo.

A pesar de su historial judicial y su falta de experiencia previa en el sector agropecuario, Rodríguez justificó la designación como una medida para impulsar la producción nacional y reducir la dependencia de las importaciones. El sector agrícola venezolano enfrenta un deterioro crónico producto de años de expropiaciones y falta de inversión; sin embargo, la mandataria aseguró que el general asume el compromiso de garantizar el abastecimiento nacional bajo un «nuevo modelo económico diversificado». No obstante, analistas interpretan el nombramiento más como una estrategia de lealtad institucional que como una política técnica sectorial.

Este cambio ministerial se suma a las más de 15 sustituciones que Rodríguez ha realizado desde su juramentación en enero, en un esfuerzo por reconfigurar su gobierno y acercarse diplomáticamente a la administración de Donald Trump.

Mientras la presidenta encargada califica al mandatario estadounidense como «socio y amigo» y recibe a altos funcionarios de Washington en Caracas, la permanencia de Padrino López en el gabinete representa un punto de fricción. La transición venezolana continúa así en un equilibrio complejo, donde se busca apertura externa sin desplazar a los pilares militares del antiguo esquema de poder.