Con información de El Nuevo Herald

Bajo el nombre de «Operación Luna Caída», diversas agencias de seguridad ejecutaron una incursión en un local comercial al oeste de Hialeah. El operativo resultó en la detención de 14 personas vinculadas a actividades ilícitas que incluían la venta de sustancias prohibidas y el uso de tragamonedas clandestinas.

Las investigaciones, reforzadas por denuncias de vecinos sobre ruidos y falta de seguridad, se intensificaron tras un incidente con armas de fuego ocurrido recientemente en el área.

La intervención contó con el respaldo de organismos federales, como el ICE, debido a la posible implicación de personas con estatus migratorio irregular.

En el lugar, agentes encubiertos lograron identificar a un miembro del equipo de seguridad como el principal distribuidor de narcóticos. Además del arresto de los encargados del negocio, se confirmó que el establecimiento operaba sin los permisos necesarios para el expendio de licores.

Como medida inmediata, las autoridades locales ordenaron el cierre definitivo de la cafetería para evitar más altercados en la zona de almacenes. Los comerciantes del sector expresaron su satisfacción, señalando que el local había deteriorado la convivencia y la higiene de los espacios comunes.