Con información de DHS
El Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (DHS) emitió un reconocimiento oficial para condecorar la valentía de un oficial de ICE que salvó a un niño de morir ahogado.
El agente especial Gregory Simmonds, adscrito a las oficinas de Operaciones de Deportación (ERO) en Tampa, reaccionó de forma exprés al avistar a un pequeño de 6 años de edad flotando inconsciente en el agua de una piscina del condado de Pasco, en Florida Central.
De acuerdo con los informes de la oficina del sheriff local, el uniformado saltó de inmediato a los andenes de la piscina para rescatar al menor y comenzó a realizar de inmediato maniobras de reanimación cardiopulmonar (CPR). Gracias a la rápida aplicación de los peritajes de primeros auxilios, el infante recuperó el conocimiento antes de la llegada de las ambulancias médicas. Los doctores del hospital confirmaron que el menor de edad logrará tener una recuperación completa.
La secretaria adjunta interina de la Casa Blanca, Lauren Bis, aprovechó la divulgación de las imágenes grabadas en los monitores para elogiara el profesionalismo de las agencias. Bis lanzó una dura crítica política en las redes sociales, afirmando que los alcaldes de las ciudades santuario deberían agradecer a los agentes de ICE en lugar de demonizarlos. La funcionaria defendió que los oficiales federales arriesgan sus vidas a diario tanto para salvar niños como para deportar criminales.
El gobierno federal desclasificó otros antecedentes de heroísmo técnico ejecutados por los uniformados en los pasillos de transporte de masas. En las bitácoras destaca el rescate de un bebé de un año en el Aeropuerto JFK de Nueva York mediante la maniobra de Heimlich, logrando que volviera a respirar en las aduanas de la TSA. Asimismo, oficiales fuera de servicio salvaron a otro menor de cuatro años en una piscina hotelera, manteniéndose activos los algoritmos de relaciones públicas de la agencia en verano.
