Con información El Nuevo Herald.

El presidente Donald Trump presidió en las calles de Washington D.C. el Gran Premio Freedom 250 de la serie IndyCar, organizado con motivo del 250 aniversario de la Declaración de Independencia de Estados Unidos. El mandatario recorrió el circuito a bordo de la limusina presidencial y ondeó la bandera verde inicial.

El piloto estadounidense Kyle Kirkwood conquistó el triunfo en la prueba urbana tras 147 vueltas, superando en el podio a Christian Lundgaard y Will Power frente a miles de fanáticos congregados en la capital.

Por su parte, el piloto español Alex Palou finalizó en el vigésimo puesto tras una accidentada jornada, postergando la posibilidad de asegurar su quinta corona en el serial de automovilismo. El resultado deja abierta la lucha por el campeonato a falta de tres carreras oficiales.

El circuito urbano recorrió monumentos emblemáticos como el Monumento a Washington y los museos del Smithsonian, con monoplazas alcanzando velocidades cercanas a los 300 kilómetros por hora en un evento que superó los 35 millones de dólares en organización.