Con información de CNN.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, promulgó de forma oficial en el Despacho Oval el millonaria paquete de 70.000 millones de dólares conocido como la ‘Ley para una América Segura’.
La nueva legislación federal financiará por completo las operaciones de control de fronteras del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y de la Patrulla Fronteriza (CBP) durante el resto de su segundo mandato presidencial.
El mandatario republicano celebró la firma ante los periodistas, asegurando con ironía que el Departamento de Seguridad Nacional tendrá fondos garantizados hasta el año 2029.
El impulso definitivo de la bancada republicana para sancionar la ley se concretó tras sortear un largo bloqueo presupuestario de cuatro meses impuesto por la oposición demócrata en el Congreso. Los líderes de la minoría se habían negado a liberar las partidas fiscales exigiendo restringir las tácticas punitivas de las agencias federales, disputas que se habían intensificado tras la trágica muerte de los ciudadanos Alex Pretti y Nicole Good durante unos operativos contra indocumentados en Mineápolis. Para destrabar los fondos, los conservadores recurrieron al mecanismo de reconciliación de las cajas.
De acuerdo con las bitácoras del Servicio de Investigación del Congreso, la inyección arancelaria autorizada por Trump supera con creces los promedios históricos de ICE, que solían mantenerse por debajo de los 10.000 millones anuales. El desglose técnico de las partidas asignará 38.000 millones de dólares para la policía de inmigración, 26.000 millones para el resguardo de las aduanas y 5.000 millones adicionales para gastos imprevistos en las terminales viales. Con estos capitales líquidos, las fuerzas de seguridad reactivarán los planes de deportaciones masivas y el blindaje de las costas.
