Con información de EFE.
El Consejo de Seguridad de la ONU fue escenario de un duro enfrentamiento verbal este jueves entre las delegaciones de Estados Unidos e Irán. El embajador estadounidense, Mike Waltz, lanzó una severa advertencia al régimen de Teherán en respuesta a la violenta represión de las protestas antigubernamentales que sacuden al país persa desde hace 19 días.
“El presidente Trump es un hombre de acción, no de palabras interminables. Ha dejado claro que todas las opciones están sobre la mesa para detener la masacre”, sentenció Waltz, refiriéndose a los informes de organizaciones no gubernamentales que cifran en más de 3.000 los muertos y miles los heridos tras la intervención militar iraní iniciada el 8 de enero.
La respuesta de Irán no se hizo esperar. Gholamhossein Darzi, representante adjunto ante la ONU, afirmó que su país no busca la confrontación, pero aseguró que cualquier agresión será respondida con una “acción decisiva y proporcional”. Teherán culpa a grupos armados y al Estado Islámico de “secuestrar” las manifestaciones pacíficas.
En medio del cruce de amenazas, la ONU, a través de su secretaria general adjunta Martha Pobee, hizo un llamado urgente a la desescalada, instando a evitar cualquier acción militar externa que pudiera añadir volatilidad a una situación que calificó de “explosiva”.

