Con información de EFE.
La Casa Blanca confirmó este lunes que permitió el ingreso de un petrolero ruso a aguas cubanas, justificando la medida como una excepción por “razones humanitarias”.
La portavoz Karoline Leavitt explicó que el buque Anatoli Kolodkin, cargado con 740,000 barriles de petróleo, tiene previsto atracar en el puerto de Matanzas este martes para aliviar la crisis energética en la isla.
A pesar de este permiso excepcional, el gobierno de Donald Trump aclaró que no existe un cambio formal en la política de sanciones hacia el régimen cubano. Leavitt enfatizó que cada solicitud de llegada de buques será analizada “caso por caso”, manteniendo la facultad de interceptar cargamentos que contravengan las restricciones comerciales impuestas por Washington.
La llegada de este combustible ruso se produce en un momento crítico para Cuba, que ha enfrentado tres meses de severos apagones y racionamiento de gasolina. Esta situación se agudizó tras la orden ejecutiva firmada por el presidente Trump a finales de enero de 2026, la cual endureció el bloqueo al suministro de combustible hacia la nación caribeña.
Respecto a la intención de México de reanudar envíos de crudo a la isla, la administración estadounidense reiteró que se reserva el derecho de eximir o incautar dichos cargamentos según sea legalmente aplicable. La prioridad actual, según la vocería, es satisfacer necesidades básicas del pueblo cubano sin relajar la presión política sobre el gobierno de La Habana.

