Con información de Infobae.

El Departamento de Energía de Estados Unidos y funcionarios de la Casa Blanca detallaron este miércoles la hoja de ruta operativa para la industria petrolera venezolana tras el levantamiento parcial de sanciones.

El secretario de Energía, Chris Wright, fue tajante al afirmar que Washington controlará de forma “indefinida” la comercialización del crudo que salga de Venezuela hacia los mercados internacionales.

El plan inmediato contempla la colocación de entre 30 y millones de barriles de petróleo, cuyos ingresos no irán a Caracas, sino que se depositarán en cuentas controladas y auditadas por el gobierno estadounidense en bancos internacionales.

“Nosotros venderemos la producción que salga de Venezuela”, aclaró Wright durante una conferencia en Miami, subrayando que el objetivo es asegurar la trazabilidad financiera y evitar la opacidad administrativa de la última década.

Además de la comercialización, el acuerdo técnico incluye un componente de recuperación de infraestructura.

Se autorizó el envío de diluyentes y repuestos desde EE.UU. para reactivar los campos petroleros y, de manera crucial, se iniciarán trabajos para estabilizar la red eléctrica venezolana, cuya generación ha caído más de un 30%.

Las autoridades estadounidenses consideran la recuperación del sistema eléctrico como un paso indispensable para cualquier reactivación económica sostenible en la nación caribeña.