Con información de Agencias

En una histórica comparecencia ante los medios, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó el operativo para capturar a Nicolás Maduro como una de las demostraciones de fuerza más contundentes en la historia de su nación, comparando la magnitud del asalto militar con operaciones de la Segunda Guerra Mundial.

Un asalto «espectacular» en el corazón de Caracas

El mandatario detalló que la incursión fue un ataque directo contra una fortaleza militar fuertemente custodiada en el centro de la capital venezolana. «Fue un asalto como no se había visto desde la Segunda Guerra Mundial», destacó Trump, elogiando la competencia técnica y el poder de las Fuerzas Armadas estadounidenses para extraer al líder chavista de su base de operaciones.

El operativo, que debió retrasarse unos días por condiciones climáticas adversas, culminó con el traslado de Maduro a bordo del helicóptero USS Iwo Jima. Trump situó este éxito al nivel de otros hitos de su administración, como las operaciones contra Qasem Soleimani, Abu Bakr al-Baghdadi y la neutralización de infraestructuras nucleares en Irán.

Cargos por narcoterrorismo y traslado a Nueva York

Sobre el destino legal de los detenidos, el presidente confirmó que tanto Nicolás Maduro como Cilia Flores han sido acusados formalmente en el Distrito Sur de Nueva York por el fiscal J. Clayton. Los cargos se centran en la ejecución de una «campaña de narcoterrorismo mortal» dirigida contra ciudadanos y territorio estadounidense.

Tutela temporal y reactivación petrolera

Respecto al futuro político de Venezuela, el presidente Trump fue enfático en que Estados Unidos mantendrá la autoridad sobre el país hasta asegurar un cambio de mando estable:

  • Administración temporal: «Nosotros estaremos a cargo hasta que se pueda hacer una transición justa y con buen sentido», afirmó, subrayando la necesidad de evitar que el poder caiga en manos ajenas al bienestar del pueblo venezolano.

  • Segunda fase militar: Advirtió que, aunque cree que no será necesario, sus tropas están listas para una «segunda ola de ataques mucho mayor» con el fin de neutralizar cualquier resistencia de la cúpula oficialista.

  • Reconstrucción energética: El mandatario prometió el ingreso de las grandes firmas petroleras de EE. UU. para invertir miles de millones en una infraestructura que calificó de «fracaso deteriorado». Asimismo, denunció que la recuperación de activos es una respuesta al «robo de propiedad estadounidense» más grande de la historia, tras la expropiación unilateral de plataformas y crudo.