Con información del Diario las Américas
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) anunció una normativa que permite a funcionarios de Inmigración remitir solicitudes de asilo directamente a jueces sin realizar entrevistas previas. La medida busca acelerar los procedimientos de expulsión e iniciar trámites de deportación de forma inmediata.
La nueva regulación elimina el derecho de los solicitantes a presentar su testimonio inicial ante oficiales del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS). Las autoridades justificaron el cambio como un esfuerzo para reducir el rezago de 1,4 millones de casos pendientes.
Portavoces gubernamentales afirmaron que el mecanismo evitará la duplicidad de revisiones y frenará el uso del sistema de asilo para obtener permisos de trabajo temporales. Se estima que la normativa afectará directamente a unos 444.000 solicitantes en todo el país.
Organizaciones de derechos humanos expresaron preocupación por el impacto de la medida, señalando que las cortes de inmigración registraron tasas de denegación de asilo superiores al 94 % durante el mes de junio. Advirtieron que la norma vulnera el debido proceso de quienes huyen de persecuciones reales.
