Con información de Voz de América 

El secretario de Estado de EEUU anunció que su gobierno prepara importantes pasos para liderar la lucha global contra la producción y tráfico de drogas sintéticas. Se espera que, en diciembre, el país americano presente una resolución al respecto en la ONU. Con un número sin precedentes de muertes por sobredosis en su territorio, el gobierno de Estados Unidos anunció el lunes que ejecutará en breve tres pasos para hacer frente al flagelo de las drogas sintéticas.

El anuncio lo hizo el secretario de Estado Antony Blinken en un panel desarrollado en Nueva York bajo el título ‘Abordar la amenaza de las drogas sintéticas para la salud pública y la seguridad a través de la cooperación global’, a propósito de la celebración de la 78 Asamblea General de las Naciones Unidas, que tiene lugar estos días.

“El año pasado tuvimos casi 110.000 muertes por sobredosis en Estados Unidos, opioides sintéticos como el fentanilo estaban involucrados en más de dos tercios de esas muertes”, dijo Blinken durante su intervención en el panel.

En su embate internacional contra la producción y tráfico de drogas sintéticas ilegales, EEUU lanzó en julio pasado la Coalición Global para abordar las amenazas de las drogas sintéticas, en la que reunió en Washington a funcionarios de más de ochenta naciones y líderes de al menos una docena de organizaciones internacionales.

Ahora Blinken, como máxima figura de la diplomacia estadounidense, anunció tres pasos que pondrían a la Casa Blanca a la cabeza de esta carrera. En primer lugar, anunció que EEUU nombrará un enviado especial para coordinar los esfuerzos de Washington a nivel global.

También dijo que a finales de diciembre “Estados Unidos presentará una resolución a la Asamblea General de las Naciones Unidas, destacando la amenaza global para la salud y la seguridad de las drogas sintéticas” en busca de un mayor consenso internacional. En tercer lugar, trabajará con entidades de la ONU y empresas de tecnología para cerrar el paso a quienes desde las plataformas digitales promueven el tráfico de estas drogas.