Con información de Infobae.
Al conmemorarse tres décadas del trágico incidente donde las fuerzas aéreas cubanas derribaron dos aeronaves civiles, el Departamento de Estado de EE. UU. reafirmó su compromiso con la búsqueda de justicia.
El gobierno de Donald Trump recordó a los cuatro pilotos fallecidos en 1996, calificando el acto como un crimen de lesa humanidad que no quedará impune. La Oficina para Asuntos del Hemisferio Occidental enfatizó que se mantiene la presión diplomática para que los responsables enfrenten tribunales internacionales.
En el sur de Florida, líderes del exilio y congresistas como María Elvira Salazar y Mario Díaz-Balart han solicitado formalmente que se presenten cargos de asesinato contra Raúl Castro. Argumentan que existen pruebas y grabaciones que vinculan directamente al exlíder cubano con la orden de disparar contra las avionetas humanitarias. Los familiares de las víctimas sostienen que el ataque ocurrió en espacio aéreo internacional, contradiciendo la versión oficial del régimen de La Habana.
La actual administración estadounidense ha intensificado las sanciones contra Cuba, declarando una «emergencia nacional» por considerar a la isla una amenaza para la seguridad de Estados Unidos. Entre las medidas recientes se incluye la suspensión del envío de crudo desde Venezuela, buscando asfixiar los recursos financieros del gobierno de Miguel Díaz-Canel. Según expertos, la presencia de figuras como Marco Rubio en el gabinete refuerza esta línea de máxima presión contra el sistema comunista cubano.
Representantes de organizaciones de derechos humanos en Miami consideran que, tras 30 años de lucha, finalmente existe una voluntad política real en Washington para lograr una rendición de cuentas.
El aniversario del ataque coincide con un endurecimiento generalizado de la política exterior estadounidense hacia regímenes considerados hostiles. Los familiares esperan que el Departamento de Justicia actúe con celeridad para cerrar este capítulo de impunidad que ha afectado a la comunidad cubanoamericana por décadas.
Hace treinta años, el régimen ilegítimo cubano derribó deliberadamente las avionetas desarmadas de Hermanos al Rescate. El asesinato de estos cuatro pilotos humanitarios: Mario de la Peña, Carlos Costa, Pablo Morales y Armando Alejandre, Jr. nunca se olvidará. Continuamos…
— Bureau of Western Hemisphere Affairs (@WHAAsstSecty) February 24, 2026

