Con información de EFE.
El mundo del séptimo arte está de luto tras el fallecimiento de Robert Duvall, uno de los actores más respetados y talentosos de la historia de Hollywood. Duvall murió pacíficamente este domingo a los 95 años en su residencia de Middleburg, Virginia, rodeado de sus seres queridos.
La noticia fue confirmada por su viuda, Luciana Duvall, quien lo describió como un narrador extraordinario y un hombre cuya pasión por interpretar la esencia humana dejó una marca imborrable en el público y en sus colegas de profesión.
Nacido en 1931, Duvall construyó una carrera legendaria que abarcó más de seis décadas, desde sus inicios en el teatro y la televisión hasta su consagración en el cine.
Su interpretación del abogado Tom Hagen en la saga de El Padrino le otorgó fama internacional y su primera nominación al Óscar, consolidando su estatus como un actor de carácter inigualable. Más tarde, bajo la dirección de Francis Ford Coppola en Apocalypse Now, inmortalizó la frase “me encanta el olor del napalm por la mañana”, que hoy forma parte del patrimonio cultural de la cinematografía mundial.
A lo largo de su trayectoria, Duvall recibió siete nominaciones al premio de la Academia, logrando la estatuilla en 1983 por su papel en Tender Mercies. Además del Óscar, su estantería de premios incluyó un BAFTA, cuatro Globos de Oro y dos Emmy, reflejando su versatilidad para transitar entre el drama profundo y la comedia.
En 2005, su contribución a la cultura estadounidense fue reconocida oficialmente con la Medalla Nacional de las Artes, entregada en la Casa Blanca por el entonces presidente George W. Bush.
Sus últimas apariciones en pantalla, en producciones de Netflix como Hustle y The Pale Blue Eye en 2022, demostraron que su talento se mantuvo intacto hasta el final de su vida. La familia del actor ha solicitado privacidad para celebrar su memoria en la intimidad, mientras fanáticos y figuras de la industria rinden tributo a un hombre que debutó en Matar a un ruiseñor y terminó convirtiéndose en un referente absoluto de la actuación. Robert Duvall deja un legado de autenticidad que seguirá inspirando a futuras generaciones de cineastas y actores.

