Con información de EFE.
El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) cerró este lunes con un alza del 3,25 %, situándose en 102,88 dólares por barril, una cifra que no se alcanzaba desde julio de 2022.
Este repunte histórico responde directamente a la escalada de tensión en Oriente Medio y a las recientes declaraciones del presidente Donald Trump, quien advirtió a Irán sobre posibles ataques a sus infraestructuras petroleras si no se garantiza el libre tránsito por el Estrecho de Ormuz.
La advertencia de la Casa Blanca surge tras el bloqueo intermitente de esta ruta marítima vital, por donde fluye una quinta parte del suministro mundial de energía. Aunque Trump mencionó que Irán permitiría el paso de 20 buques adicionales, la volatilidad del mercado persiste. En apenas un mes, el valor del crudo de Texas ha acumulado un incremento del 46 %, impulsado por el temor a una interrupción masiva en la oferta global.
El conflicto en la región entra en su quinta semana con negociaciones diplomáticas estancadas y una expansión de las hostilidades. Los rebeldes hutíes de Yemen, aliados de Irán, han intensificado sus ataques contra territorio israelí y amenazan con perturbar el paso por el Mar Rojo y el estrecho de Bab el-Mandeb. Esta situación ha obligado a las navieras a desviar rutas hacia el sur de África, elevando los costos de transporte a nivel mundial.
Especialistas del sector energético señalan que la incertidumbre sobre la estabilidad en los corredores marítimos mantendrá los precios bajo presión. Mientras Estados Unidos e Israel mantienen sus operaciones militares, la comunidad internacional observa con preocupación cómo el costo de la energía impacta en la inflación global, derivado de un conflicto que parece lejos de encontrar una solución negociada.

