Con información del Diario las Américas.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de los Estados Unidos anunció de forma oficial el nombramiento de Rosario ‘Pete’ Vasquez como el nuevo jefe nacional de la Patrulla Fronteriza.

El funcionario federal, quien acumula una impecable trayectoria de casi 30 años de servicio continuo en las agencias de control migratorio, se desempeñaba previamente como el encargado de resguardar la frontera norte en el estado de Washington y de coordinar las relaciones diplomáticas de seguridad con las fuerzas de Canadá. Vasquez asumirá la comandancia con la meta prioritaria de fortalecer los operativos de interdicción y blindar el dominio marítimo terrestre.

La designación exprés del nuevo jefe se precipitó tras la estrepitosa dimisión de su predecesor Michael Banks, quien abandonó el cargo en medio de un escándalo sexual. Investigaciones periodísticas desclasificadas en abril por el medio conservador The Washington Examiner revelaron denuncias civiles de subordinados que acusaban a Banks de utilizar viajes oficiales al extranjero para contratar trabajadoras de servicios sexuales. Los informes de los empleados de inmigración determinaron que el exjefe se jactaba ante sus colegas de pagar por servicios de prostitución en Colombia y Tailandia a lo largo de una década de gestión.

La reestructuración de la cúpula de la Patrulla Fronteriza, que cuenta con una planilla superior a los 20.000 agentes desplegados, se inscribe en un marco de profundos cambios institucionales impulsados por el presidente Donald Trump tras la destitución de la secretaria del DHS, Kristi Noem, en marzo, y la salida del comandante Gregory Bovino. El clima interno de la dependencia se mantiene en rangos de alta tensión logística a raíz de los violentos enfrentamientos armados registrados en Mineápolis a inicios de año con grupos proinmigración, escaramuzas civiles radicales que arrojaron un trágico saldo de dos activistas muertos en las calles.

El jefe Vasquez, quien cuenta además con experiencia táctica en la frontera sur en los perímetros de Yuma, Arizona, San Diego y las oficinas federales antiterrorismo, afirmó en su carta de aceptación que su prioridad será convertir a la patrulla en la fuerza de seguridad fronteriza más eficaz y disuasiva del planeta. La designación coincide con las nuevas políticas antifraude de ICE orientadas a penalizar a los bufetes de abogados de inmigración que radiquen solicitudes de asilo falsas. Los portavoces del DHS ratificaron que el cambio de mandos optimizará la ejecución de las órdenes de deportación masiva instruidas por la Casa Blanca.