Con información de EFE.

La Administración Trump ha iniciado el proceso de deportación de Kilmar Ábrego García, un prominente activista por los derechos de los inmigrantes, a Esuatini, un pequeño país en el sur de África.

Esta decisión ha generado indignación, ya que se le ha asignado un nuevo destino de deportación luego de que expresara temor a ser expulsado a otras naciones.

Según un correo electrónico del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) filtrado a los medios, la agencia explicó la decisión a los abogados de Ábrego García, señalando que sus alegatos de temor a la persecución en más de 22 países eran «difíciles de tomar en serio».

Es de recordar, que Ábrego García, un salvadoreño que huyó de su país hace más de una década por amenazas de pandillas, fue arrestado a principios de año en Maryland, donde vivía con su esposa y sus tres hijos. Previamente, había sido deportado a El Salvador por un “error administrativo” a pesar de tener un beneficio migratorio que protegía su estatus.

Después de una intensa batalla legal, el Gobierno de Trump lo trajo de vuelta a Estados Unidos, donde fue nuevamente detenido y permanece bajo custodia de las autoridades de inmigración.

A finales de agosto, las autoridades habían considerado enviarlo a Uganda, pero sus abogados lograron la reapertura de su caso para solicitar asilo político, lo que llevó al DHS a asignarle un nuevo país de destino: Esuatini.