Por: Antonio Calatayud
Resulta que es ahora que el Gobierno-Títere de Cuba y su hijo putativo, el Cártel de La Habana, se enteran de que las malas acciones tienen siempre malas consecuencias.
Hace apenas horas, asustados como están los comunistas criollos ante las acciones y declaraciones del Presidente Trump y Marco Rubio, se dieron a la tarea de preparar una apurada conferencia de prensa tratando de lavar el rostro de la dictadura castro-comunista en relación con el contrabando de drogas hacia los Estados Unidos.
Un tal Coronel Daniel Ivey Carballo, pomposo Jefe del Estado Mayor del Departamento de Guardafronteras del régimen cubano, trató de neutralizar lo que le viene encima a la Dictadura por su probada y sucia complicidad con el narcotráfico internacional, ese terrible flagelo que tanto daño hace a la Humanidad.
Se ve que la tiranía narco-terrorista anti-cubana anda con pánico por el despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe.
Es evidente y se sabe que el Cártel de los Soles y el Cártel de Sinaloa están asociados al Cártel castrista.
Después de las revelaciones de Popeye, Carlos Lehder y el Pollo Carvajal y las más recientes del General Cliver Alcalá, no hay nadie hoy que dude que el Cártel de La Habana es la cabeza de la serpiente.
Que Fidel Castro y su hermano Raúl fueron los que dirigieron y ordenaron desde el principio esta conspiración criminal y letal contra la juventud de América, aliados a Pablo Escobar y al Chapo.
Ahora les toca pagar y creen que con declaraciones de esbirros como el Coronel Carballo se van a limpiar las manos.
Están tan en crisis que solamente se les ocurrió utilizar para esta «operación de limpieza» al Coronel Carballo, que al frente del Departamento de Guardafronteras es el autor directo de innumerables crímenes y matanzas perpetradas contra inocentes y desarmados cubanos que trataban de abandonar la Isla desde las costas cubanas.
Son muchos los que piensan que los segmentos democráticos dentro de las Fuerzas Armadas Cubanas no deberían esperar inactivos esa inevitable confrontación que hoy apunta a Venezuela y mañana a Cuba.
Que teniendo, esos jóvenes oficiales de carrera, las manos limpias de sangre, a ellos les toca buscarle una rápida solución interna a la terminal crisis cubana.
El Congreso Nacional Cubano está dispuesto a concretar esa alianza y participar en las acciones que pongan fin a este genocidio silencioso del cual esta siendo hoy víctima el pueblo cubano.
Al Gobierno-Títere y al anti-cubano Partido Comunista le quedan dos opciones:
- se marchan del país en sus aviones o tendrán que enfrentar la acción del pueblo o la mano larga de la justicia internacional.
- Los tiranos a veces padecen de mala memoria y olvidan como terminaron Hitler y Mussolini.
También olvidan el final trágico de Noriega, Ceasescu, Khaddafi y Saddam Hussein.
Un juicio cubano, » a lo Nuremberg», podía ser una tercera opción.
Allá ellos.

