Con información de EFE.
La banda surcoreana BTS marcó un hito histórico en su retorno a los escenarios, reuniendo a más de 18 millones de espectadores en su concierto transmitido por Netflix.
El evento, titulado ‘BTS The Comeback Live | Arirang’, se celebró en la plaza de Gwanghwamun en Seúl y representó el fin de una pausa de tres años motivada por el servicio militar de sus integrantes. La cifra de visualizaciones en las primeras 24 horas pulverizó récords anteriores de conciertos virtuales pagados, reafirmando el dominio global del K-pop.
El impacto digital del concierto fue masivo, situándose entre los diez contenidos más vistos de la plataforma en 80 países. Según datos oficiales de Netflix, el show encabezó la lista global de programas de habla no inglesa con más de 13 millones de visualizaciones semanales. Este éxito en streaming contrastó con la asistencia presencial en Seúl, donde las autoridades reportaron cerca de 45.000 personas, una cifra menor a la proyectada inicialmente pero que no mermó el entusiasmo de los seguidores.
Además del concierto, el nuevo álbum de la banda, también titulado Arirang, ha vendido más de cuatro millones de copias en sus primeros días de lanzamiento. El sencillo principal, ‘Swim’, superó las 60 millones de vistas en YouTube en menos de una semana, demostrando que la lealtad de su comunidad de fans, conocida como ARMY, permanece intacta. Este retorno se complementará con el estreno de un documental exclusivo este viernes y el inicio de una gira mundial masiva.
La gira de BTS, prevista para arrancar en abril, promete ser la más grande en la historia del género e incluirá paradas en América Latina y Europa. La agencia del grupo, Hybe, destacó que el espectáculo combinó nuevos sonidos con elementos de la tradición cultural coreana, logrando una propuesta visual y sonora innovadora. Con estos números, el grupo no solo recupera su lugar en la cima de la industria, sino que redefine el modelo de eventos musicales híbridos a gran escala.

