Con información de EFE.
La Asamblea Legislativa de El Salvador, con una amplia mayoría del partido oficialista Nuevas Ideas, aprobó una reforma al artículo 27 de la Constitución para permitir la cadena perpetua.
Esta medida, propuesta por el Gobierno de Nayib Bukele, está dirigida específicamente a castigar a homicidas, violadores y terroristas. La reforma rompe con la tradición jurídica del país que prohibía las penas de prisión de por vida, considerándolas anteriormente proscriptivas.
La diputada Suecy Callejas defendió la iniciativa asegurando que el objetivo principal es garantizar que los miembros de pandillas y agresores sexuales no vuelvan a caminar por las calles. Por primera vez, sectores de la oposición también sumaron sus votos a este tipo de reformas, reflejando un consenso legislativo sobre el endurecimiento de las penas. El siguiente paso será la ratificación de la enmienda en una futura sesión plenaria para que entre en vigor oficialmente.
Esta reforma se produce en el marco del régimen de excepción que El Salvador mantiene desde marzo de 2022, el cual ha permitido el encarcelamiento de más de 91,000 personas vinculadas a las maras. Las autoridades de seguridad sostienen que para construir la sociedad que anhelan, es necesario eliminar la posibilidad de que criminales de alta peligrosidad recuperen su libertad, reforzando así la estrategia de seguridad nacional que ha reducido drásticamente los índices de homicidios.
Sin embargo, organizaciones de derechos humanos han encendido las alarmas debido a que la reforma fue aprobada sin debate previo y se suma a cambios recientes que permiten modificaciones exprés a la Constitución. Además, critican que bajo el régimen de excepción han muerto cientos de personas bajo custodia del Estado. A pesar de los cuestionamientos externos, el Gobierno continúa con su plan de homologar el Código Penal y otras leyes secundarias para adaptarlas a estas nuevas penas de por vida.

