Con información de El Nuevo Herald.

En una decisión que refleja la influencia política del actual mandatario en su estado de residencia, el Senado de Florida dio luz verde para renombrar el Aeropuerto Internacional de Palm Beach como «Donald J. Trump».

La iniciativa, impulsada por la mayoría republicana en la Cámara Alta, contó con 25 votos a favor, argumentando que el presidente merece este reconocimiento por su gestión en seguridad fronteriza y acuerdos comerciales internacionales. Ahora, la medida queda a la espera de la firma definitiva del gobernador Ron DeSantis.

La propuesta ha generado un intenso debate político, especialmente por el costo estimado de 5,5 millones de dólares en fondos públicos que implicaría el cambio de imagen y señalética.

Mientras los defensores de la ley consideran que es un tributo justo al primer residente de Florida en llegar a la Casa Blanca, la oposición demócrata cuestiona el uso de recursos estatales para este fin. Este movimiento se suma a otros esfuerzos regionales por nombrar calles e instituciones locales con el nombre del líder republicano.

Este cambio simbólico ocurre en un momento de alta actividad legislativa en el estado. De concretarse la firma del gobernador, el aeródromo de Palm Beach se unirá a una lista creciente de espacios públicos en Florida, como los ya existentes en Hialeah y Lauderdale-by-the-Sea, que rinden homenaje a Trump.

La senadora Debbie Mayfield, principal promotora de la ley, reiteró que este acto consolida el vínculo histórico entre el mandatario y el estado que eligió como su hogar oficial.