Con información de Nota de Prensa

Con profundo dolor y gran conmoción, la comunidad colombiana y latinoamericana del Sur de la Florida se reunió el jueves 14 de agosto en la Iglesia Nuestra Señora de Guadalupe, en Doral, para participar en una misa por el eterno descanso del senador Miguel Uribe Turbay, líder colombiano y defensor incansable de la democracia, asesinado por la violencia política tras dedicar su vida a servir a Colombia.

Más de 900 personas asistieron a la ceremonia, entre ellas varias autoridades y representantes electos del Sur de la Florida, como el congresista Carlos Giménez; Dariel Fernández, recaudador de impuestos del Condado Miami-Dade; y la vicecónsul de Israel, Ayellet Black. También estuvieron presentes delegados de las oficinas de los congresistas federales Mario Díaz-Balart y María Elvira Salazar, así como de los senadores por la Florida Rick Scott y Ashley Moody.

Asistieron representantes del Condado Miami-Dade, incluida una representante de la oficina de la alcaldesa Daniella Levine-Cava; de la Oficina del Alguacil Rosie Cordero-Stutz, la jefa de gabinete de asuntos gubernamentales y exteriores Christine Del Portillo, y el alguacil de esta oficina, Eric García. También estuvo presente un representante de la oficina del secretario de cortes del condado, Juan Fernández-Barquín, así como un delegado de la oficina del representante estatal Juan Carlos Porras.

Durante el encuentro, el congresista Carlos Giménez recordó a Uribe Turbay como “una tremenda persona” y concluyó: “La libertad nunca es gratis y se demuestra con el sacrificio que hizo el senador Uribe”.

La ceremonia contó además con la participación de varios presidentes y directivos de organizaciones colombianas cívicas y empresariales, así como de la activista cubana y miembro de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Rosa María Payá; la exsenadora Thania Vega; y el coronel (r) Luis Alfonso Plazas. Vega, quien realizó una de las lecturas, expresó con dolor: “Colombia no puede conformarse con esta muerte, porque ya han sido demasiadas. Miguel es ya la imagen cumbre de los asesinatos en Colombia causados por la maldad y el narcotráfico”.

La eucaristía fue oficiada por monseñor Pedro Freites, religioso venezolano, quien recordó la trágica historia de la familia Turbay, incluyendo el asesinato de Diana Turbay, madre del senador. “Ahora le tocó correr la misma suerte a su hijo”, lamentó. En un mensaje lleno de fuerza y esperanza, añadió: “Este asesinato trasciende las fronteras de Colombia y hoy estamos aquí para decir: ‘Todos somos Colombia’, y todos queremos seguir respaldando este esfuerzo que durante más de 68 años Colombia lleva luchando contra fuerzas irregulares, contra las guerrillas, las FARC, el ELN y el narcotráfico”.

El organizador del evento y director del Centro Democrático en el Exterior, comisionado Fabio

  1. Andrade, hizo un llamado a la unidad: “Tenemos que estar unidos. No más desuniones. La desunión destruye, la unión construye”.

El homenaje a Miguel Uribe Turbay dejó un mensaje claro: su legado de servicio, valentía y compromiso con Colombia seguirá inspirando a quienes creen en un país libre, seguro y democrático.