Con información de DW.
El Departamento de Estado de Estados Unidos reportó que ha cancelado más de 175.000 visados a ciudadanos extranjeros desde el inicio del segundo mandato del presidente Donald Trump en enero de 2025. La mayoría de las medidas respondieron a arrestos por delitos, agresiones, robos o conducción bajo la influencia del alcohol o drogas.
El Gobierno norteamericano enfatizó en un comunicado oficial que la visa de ingreso es un privilegio y no un derecho constitucional, advirtiendo que utilizará todas las herramientas legales disponibles para sancionar a quienes abusen de ese permiso. Entre las revocaciones figuran casos graves vinculados a abusos y alteraciones del orden público.
Las autoridades consulares destacaron además la cancelación de más de 100 visados a personas asociadas con redes de turismo de maternidad en el norte de África. Asimismo, el secretario de Estado, Marco Rubio, ejecutó cancelaciones por razones de seguridad nacional y política exterior contra ciudadanos cubanos e iraníes.
La administración federal ha reforzado paralelamente los controles de admisión migratoria implementando revisiones exhaustivas de perfiles en redes sociales antes de otorgar el visado. Diversas organizaciones civiles han cuestionado la dureza de las medidas señalando que el escrutinio digital limita la libertad de expresión de los viajeros.
