Con información de Infobae.
En una operación calificada como un hito para la seguridad internacional, Estados Unidos completó la extracción de 13 kilos de uranio altamente enriquecido del reactor nuclear RV-1 en Venezuela. El traslado definitivo y seguro del material radiactivo hacia Carolina del Sur se concretó bajo una estricta coordinación con el Reino Unido y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
Esta maniobra de desnuclearización se logró más de dos años antes de lo previsto, impulsada por el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Washington y Caracas bajo la presidencia interina de Delcy Rodríguez. El OIEA confirmó que el procedimiento cumplió con los máximos estándares globales exigidos para evitar la proliferación de componentes sensibles y reducir riesgos nucleares.
El reactor experimental RV-1, ubicado en el Alto de Pipe y en desuso desde hace años, albergaba material suministrado en los años 60 bajo el histórico programa internacional «Átomos para la Paz». Con esta extracción en Venezuela, Estados Unidos suma más de 7,3 toneladas de material nuclear neutralizadas a nivel mundial, eliminando drásticamente potenciales amenazas de uso militar.
La exitosa operación coincide con una reactivación económica histórica, reflejando un crecimiento del 22,7% en el comercio bilateral en el primer trimestre de 2026. La reciente flexibilización de sanciones ha permitido que empresas estadounidenses firmen nuevos acuerdos para operar en el sector petrolero venezolano, consolidando un intercambio comercial que hoy asciende a 3.290 millones de dólares.
