Con información de DW.

El Gobierno de los Estados Unidos anunció un nuevo paquete de sanciones económicas contra cinco importantes compañías cubanas afiliadas al conglomerado militar GAESA.

El secretario de Estado, Marco Rubio, formalizó las medidas restrictivas mediante circulares de la OFAC, extendiendo el bloqueo financiero a Annalie Lilliam Rueda Cardero, esposa de Alejandro Castro Espín y nuera del líder histórico Raúl Castro. Las directrices de la Casa Blanca buscan asfixiar las finanzas de las Fuerzas Armadas de la isla.

Las entidades bloqueadas por el Tesoro norteamericano incluyen corporaciones estratégicas como Almacenes Universales, la financiera Rafin, Geominera, la Empresa Siderúrgica José Martí y el Banco Financiero Internacional. El secretario Rubio fue contundente al declarar que GAESA funciona como el músculo financiero detrás del aparato represivo de seguridad del régimen comunista cubano. El monopolio operado por los uniformados en La Habana controla cerca del 40% del producto interno bruto del país caribeño.

El endurecimiento del cerco económico prohíbe estrictamente a las firmas estadounidenses entablar cualquier tipo de relación comercial o pasarela arancelaria con las empresas sancionadas. De igual forma, la orden ejecutiva congela de forma inmediata todos los activos y propiedades inmobiliarias que los familiares de la cúpula militar posean en las cajas bancarias norteamericanas. Los reportes de prensa desclasan que una parte importante de la familia política de Castro Espín reside de forma lujosa en el estado de Florida.

Esta ofensiva en las aduanas se suma a las sanciones dictadas el pasado 5 de junio contra el gobernante Miguel Díaz-Canel y los hijos de la familia Castro. Los peritajes informáticos de la patrulla fronteriza mantienen bajo estricta vigilancia los visados de turismo de los testaferros del Caribe para frenar el lavado de dinero en los rascacielos y zonas comerciales de los condados de la costa este durante la temporada de verano.