El Gobierno de los Estados Unidos ejecutó una nueva y contundente medida de control financiero al intervenir los pagos por concepto de queroseno y combustibles navales de Venezuela.

A través de una notificación oficial fechada en Caracas, la directiva de la estatal petrolera PDVSA informó a las aerolíneas internacionales y corporaciones navieras que la totalidad de las transferencias por consumo de carburantes JET A1, MGO e IFO 380 deberán realizarse directamente al Departamento del Tesoro norteamericano. La medida asume el cobro directo de los derivados procesados, profundizando la tutela impuesta tras la captura de Nicolás Maduro en enero.

Este agresivo movimiento de fiscalización energética por parte de la administración de Donald Trump coincide con una importante reestructuración comercial que permitirá a la multinacional española Repsol triplicar su producción de crudo en el país.

La compañía ibérica suscribió un Acuerdo Marco definitivo con el Ministerio de Hidrocarburos y PDVSA para reasumir el control operativo de los yacimientos de la empresa mixta Petroquiriquire, un consorcio de capitales compartidos estructurado con un 60% de participación estatal y un 40% de la firma privada.

El director general de Exploración y Producción de Repsol, Francisco Gea, celebró la firma de las cláusulas contractuales destacando que la corporación mantiene un compromiso histórico ininterrumpido en el territorio suramericano desde el año 1993. El memorando corporativo establece los mecanismos logísticos para cumplir con las metas de extracción de crudos pesados equivalentes y garantizar los protocolos de pago bajo los más estrictos estándares internacionales de gobernanza. Con este despliegue, la firma europea aportará sus capacidades comerciales en un mercado energético ampliamente condicionado por el tutelaje financiero de Washington.

A pesar de la flexibilización de licencias para multinacionales aliadas, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) mantiene una estricta vigilancia sobre las cuentas del Banco Central de Venezuela para canalizar las regalías hacia el pago de deudas soberanas. Las aerolíneas comerciales que operan las rutas reconectadas entre Miami y Caracas deberán adecuar sus pasarelas contables de forma inmediata para evitar sanciones administrativas del Tesoro estadounidense por transacciones desvíadas. La junta interina de Delcy Rodríguez justificó la firma de las licencias petroleras como un paso indispensable para dinamizar la faja petrolífera en la nueva era geopolítica.