Con información del Nuevo Herald

Miles de personas se congregaron en el parque Milander de Hialeah para manifestar su apoyo a una «Cuba Libre» en un evento que mezcló la protesta con el fervor cultural. La concentración, marcada por consignas contra la dictadura y símbolos de resistencia como «Patria y Vida», unió a múltiples generaciones de exiliados que ven en el actual panorama geopolítico una oportunidad real de cambio para la isla.

El evento fue el primer gran acto convocado por el alcalde Bryan Calvo, quien estuvo acompañado por figuras como el influencer Alex Otaola y el disidente José Daniel Ferrer. Durante su discurso, Calvo enfatizó que el pueblo cubano merece vivir en democracia y tener el derecho a expresarse sin temor a represalias, rechazando la idea de que los ciudadanos solo deban conformarse con sobrevivir bajo el sistema actual.

La esperanza de los asistentes se ha visto alimentada por eventos regionales recientes, específicamente la captura de Nicolás Maduro en Venezuela. Muchos exiliados, como la octogenaria Alicia Silverio, expresaron que este año podría ser el punto de inflexión definitivo, exigiendo que cualquier acercamiento diplomático con La Habana priorice una transición política total sobre simples reformas económicas.

Por su parte, José Daniel Ferrer señaló que la libertad de Cuba se encuentra en una fase crítica debido al aumento del valor de los ciudadanos dentro de la isla y la postura firme de la actual administración estadounidense. El líder opositor reiteró que no se debe negociar con el régimen, sino trabajar en una estrategia conjunta que fuerce la salida definitiva de la cúpula gobernante.