Con información de Infobae.

El mundo de las artes marciales mixtas se encuentra revolucionado ante los crecientes rumores que apuntan a un combate estelar entre el irlandés Conor McGregor y Max Holloway para el año 2026.

Especialistas deportivos indican que la falta de retadores de alto perfil y el historial previo entre ambos peleadores convierten a Holloway en el candidato perfecto para darle la bienvenida al octágono al polémico excampeón.

El choque representaría una esperada revancha tras su primer encuentro en 2013, destacando que Holloway llegará con una clara ventaja competitiva por haberse mantenido muy activo, mientras que McGregor arrastra una larga inactividad deportiva.

A pesar de sus lesiones y negocios paralelos, el irlandés sigue siendo el mayor imán de taquilla de la franquicia, generando especulaciones sobre cuál será su verdadero nivel físico actual.

A nivel comercial, la UFC planea organizar este magno evento durante la Semana Internacional de la Lucha en Las Vegas, anticipando ingresos récord en taquilla y derechos de transmisión. La figura de McGregor trasciende lo puramente deportivo, y su retorno es visto por los directivos como la inyección mediática necesaria para captar nuevas audiencias internacionales este año.

Los analistas aseguran que el resultado de esta pelea tendría un efecto dominó masivo en la organización, redefiniendo el futuro de la división de peso pluma. Una victoria consagraría a Holloway en la cima absoluta de la categoría, mientras que un triunfo de McGregor le abriría nuevamente las puertas para disputar un título mundial y motivaría el retorno de otras leyendas del deporte.