Con información de DW.

El presidente Donald Trump confirmó este jueves, durante una comunicación oficial con las Fuerzas Armadas por el Día de Acción de Gracias, el fallecimiento de Sarah Beckstrom, una joven de 20 años perteneciente a la Guardia Nacional.

La oficial sucumbió a las heridas sufridas tras el ataque perpetrado el pasado miércoles en la capital estadounidense, incidente que también dejó en estado crítico a su compañero, el agente Andrew Wolfe, de 24 años, quien según palabras del mandatario «lucha por su vida».

El presunto responsable fue identificado como Rahmanullah Lakanwal, un ciudadano afgano de 29 años, a quien el presidente calificó de «monstruo salvaje». Lakanwal también se encuentra hospitalizado en condición seria.

El jefe de Estado aprovechó la ocasión para reiterar que la seguridad nacional es la máxima prioridad y vinculó directamente el suceso con las políticas migratorias de la administración anterior (2021-2025). «Esta atrocidad nos recuerda la necesidad de tener un control completo sobre quién entra y permanece en nuestro país», declaró Trump, asegurando que su gobierno actuará con firmeza para evitar la presencia ilegal de personas que representen un riesgo.