Con información del Diario las Américas.
La Fiscalía General de Florida anunció la apertura de una investigación preliminar sobre la utilización de bromato de potasio en el pan y otros horneados que se venden en el estado. El fiscal James Uthmeier notificó la emisión de citaciones legales formales contra la corporación General Mills y su subsidiaria Pillsbury ante la sospecha de que el aditivo químico circula en la cadena de suministro sin advertencias al consumidor.
Uthmeier precisó que la acción judicial se fundamenta en la Ley de Prácticas Comerciales Engañosas e Injustas de Florida, orientada a auditar qué líneas integran el compuesto. La citación reclama registros sobre qué productos contienen el compuesto, qué información recibieron los compradores y si dichos insumos alimenticios llegaron a las redes de escuelas públicas estatales.
La controversia se centra en el potencial nocivo del bromato de potasio, un agente oxidante utilizado para fortalecer la masa, blanquear la harina y prolongar la vida útil del pan en la panificación comercial. Pese a estar admitido por la FDA bajo estrictas revisiones de residuos, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer lo clasifica como un posible carcinógeno humano. Varios países lo prohíben, entre ellos la Unión Europea, Reino Unido, Canadá, China, India y Brasil, mientras que en Estados Unidos, California lo vetó en el pan.
Críticos de Uthmeier contextualizaron la medida señalando que el funcionario hace campaña para conservar el cargo en los comicios de noviembre. El fiscal general defendió la investigación mediante un comunicado argumentando que las familias floridanas tienen el derecho absoluto de saber qué contienen los alimentos que compran y con los que alimentan a sus hijos.
