Con información del Diario las Américas.
El Departamento de Educación de Florida ordenó a los distritos escolares intensificar de forma preventiva la revisión y retirada de libros considerados inapropiados en bibliotecas y aulas.
El comisionado Henry Mack calificó de «negligencia administrativa» la postura reactiva de algunos distritos, exigiendo aplicar un plan de nueve puntos en los próximos 90 días.
La directiva estatal incluye comparar catálogos con listas previas de obras retiradas, suspender compras de material no certificado y auditar las bibliotecas personales de los docentes.
Aunque la medida busca evitar contenidos sexualmente explícitos, la inclusión de obras de autores reconocidos ha generado intensos debates sobre la libertad de lectura.
El incumplimiento de estas normativas estatales podría acarrear sanciones severas, incluyendo la retención de fondos públicos para los distritos infractores.
