Con información del Diario las Américas.
El gobernador Ron DeSantis firmó la orden de ejecución para Billy Leon Kearse, programada para el próximo 3 de marzo. Kearse fue condenado por el asesinato de un oficial de policía en 1991.
Con este caso, Florida se encamina a superar la cifra récord de 19 ejecuciones alcanzada el año pasado, consolidándose como el estado con mayor actividad en la aplicación de la pena de muerte en el país.
El debate político se ha encendido con las propuestas de aspirantes a la gobernación que abogan por reducir los tiempos de apelación a un máximo de tres años.
Actualmente, un proceso puede extenderse por casi tres décadas, lo que críticos del sistema califican como una demora injustificada para las familias de las víctimas.

