Con información del Diario las Américas.
El Gobierno de los Estados Unidos publicó un alarmante balance de seguridad nacional, confirmando que las autoridades federales han logrado localizar hasta el momento a 146.000 niños inmigrantes indocumentados.
Los secretarios del gabinete republicano denunciaron que las comisiones de la administración anterior de Joe Biden entregaron de forma negligente a los menores a redes criminales a través de la política de «Puertas Open». Los portavoces advirtieron ante la prensa que todavía restan unos 300.000 niños desaparecidos por ubicar en los distritos del país.
De acuerdo con el informe desclasificado por el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, la masiva entrada de menores de edad solos fue incentivada por los carteles de coyotes y traficantes de personas. Los investigadores federales descubrieron que buena parte de los niños identificados se encontraban en supuestos hogares de acogida administrados por bandas delictivas.
La directora interina de la Oficina de Reasentamiento de Refugiados (ORR), Angie Salazar, reveló que se detectaron más de 81.000 direcciones postales que fueron utilizadas de forma repetida para acoger menores.
Las auditorías de las agencias federales determinaron que en muchas de estas residencias provisionales los menores se convirtieron en rehenes de delincuentes, sufriendo abusos sexuales y explotación laboral en las fábricas.
El secretario Mullin acusó a los funcionarios demócratas de permitir que patrocinadores sin verificar recogieran a 450.000 niños en las fronteras sin aplicar peritajes forenses mínimos. Las autoridades migratorias confirmaron que los jóvenes que ya alcanzaron la mayoría de edad han sido ingresados en procesos de deportación masiva y bloqueo de sus cuentas bancarias ordinarias.
