Con información de EFE.
El gobierno de Nicolás Maduro alertó a la comunidad internacional sobre una «escalada de acciones hostiles» por parte de Estados Unidos, denunciando el próximo despliegue de un crucero lanzamisiles y un submarino nuclear de ataque rápido en las costas del país.
En un comunicado enviado a las Naciones Unidas, la Misión Permanente de Venezuela afirmó que este despliegue representa una «grave amenaza a la paz y la seguridad regionales».
Según la denuncia venezolana, los buques, identificados como el USS Lake Erie y el USS Newport News, tienen previsto llegar a las costas venezolanas a principios de la próxima semana.
La acusación se produce en un contexto de crecientes tensiones, alimentadas por la campaña del presidente Donald Trump contra el narcotráfico, por la que acusa al gobierno venezolano de tener vínculos con este tipo de actividades.
En un movimiento simultáneo, el ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, anunció el despliegue de buques de «mayor porte» y un aumento de la presencia militar en las regiones fronterizas con Colombia como parte de la «Operación Relámpago del Catatumbo».
Padrino López aseguró que estas acciones buscan reforzar la lucha contra el narcotráfico, aunque analistas lo ven como una respuesta directa al aumento de la presencia militar estadounidense en el Caribe.