Con información de EFE.
La cúpula del gobierno de Nicolás Maduro ha elevado el tono de sus advertencias en respuesta al despliegue militar aeronaval de Estados Unidos en el Mar Caribe, una acción interpretada por Caracas como un intento de desestabilización y cambio de régimen.
El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, aseguró que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) está «más que preparada» y cohesionada con el pueblo para dar una «respuesta contundente» a cualquier agresión a la integridad de la patria.
En una línea similar, Diosdado Cabello, secretario general del PSUV, enfatizó que aunque la revolución es «pacífica», «no es una revolución desarmada». Cabello acusó a EE. UU. de ejercer «terrorismo psicológico» con cuatro meses de amenazas constantes, pero advirtió que cualquier intervención no sería un conflicto breve.
«El que se meta con Venezuela debe tener muy claro que no será una cosa de 48 horas, de tres días, no será una cosa de un mes,» sentenció Cabello, al tiempo que juramentaba a nuevos comandos bolivarianos en cumplimiento de una orden de «resistencia activa prolongada» y «ofensiva permanente» emitida por el presidente Nicolás Maduro.
En un acto de defensa de la nación, unos 1,000 nuevos militares de entre 18 y 22 años fueron juramentados para «hacer frente a cualquier circunstancia» ante las «amenazas ilegales y arbitrarias» del imperialismo, según el comandante Javier Marcano Tábata.

